2 de septiembre de 2013

Vergonzosa oferta de una naviera española a un alumno de Náutica en prácticas

Cierta naviera española, cuyo nombre no vamos a publicar por el momento, y con sus barcos abanderados en el Segundo Registro de Canarias, se lo pone muy difícil a los alumnos de Náutica y Máquinas que necesitan hacer sus prácticas reglamentarias para obtener el título de piloto o maquinista y, de ese modo, conseguir abrirse camino en un mundo profesional altamente especializado y bastante complicado desde el punto de vista laboral. La oferta hecha hace unos días a un alumno es de vergüenza: sin remuneración alguna y pagándose la manutención durante su estancia a bordo.
Este es un asunto sobre el que el Ministerio de Fomento, de quien depende la Dirección General de la Marina Mercante, debe tomar cartas en el asunto. Los marinos españoles tienen un reconocido prestigio por la calidad de su formación y su capacidad profesional y son muy apreciados dentro y fuera del país. Si no defendemos esa continuidad, estamos abocados al fracaso. Y en ese empeño hacen falta navieras con un mínimo de seriedad –que las hay, que conste, pero otras no tanto– y que entiendan que la buena formación de un alumno es una garantía para sus cuadros futuros.


Las navieras quieren buenos profesionales, bien formados y lo más baratos posibles. La formación, aún siendo fundamental, no es cosa de algunas de ellas

Debería darles vergüenza hacer semejante oferta a un joven alumno recién salido de la Escuela, con todo un mundo de ilusiones por delante. Luego nos sorprende que haya algunas navieras afanadas en suscribir acuerdos con gobiernos de países extranjeros para que sus alumnos de Náutica se formen a bordo de sus barcos. ¿Y nuestros alumnos, qué? Ellos son los que tienen que estar primero, que para algo son españoles y en ellos son en los que hay que aplicarse en su formación. El sistema es claro y tajante. El que vale, vale.
No estamos en contra de que haya pilotos, maquinistas, jefes de máquinas y capitanes foráneos, que han conseguido un puesto de trabajo en la Marina Mercante española. Los hay y buenos, otros no tanto. Para muestras, algunos botones que están en la memoria de las gentes del sector traducidos en accidentes y percances notorios en barcos abanderados en pabellones de conveniencia y controlados por armadores españoles, que van buscando más un sueldo barato que un profesional solvente. Pero negar la principal a nuestros alumnos, además de repudiable, demuestra el desprecio por quienes hacen posible que sus barcos funcionen cada día.
Foto y Texto: Juan Carlos Díaz Lorenzo ....Articulo integro publicado Del Acontecer Maritimo