1 de marzo de 2016

El Pecio del Arona en Las Palmas de Gran Canaria

El pecio del Arona se ha convertido en la principal estrella del buceo en pecios de Gran Canaria desde noviembre de 2013, con el cierre del acceso de los submarinistas a los pecios de la dársena exterior del Puerto de la Luz y de Las Palmas (Kalais, Kinder, Bajel, Coreanos, Narcótico, Deborah, Frigo etc...) a causa de la construccion y apertura del muelle de La Esfinge. Un barco de buen tamaño, cerca del muelle deportivo de la capital, a una profundidad accesible, con muchos recovecos para penetraciones y una vida exuberante a su alrededor hacen del Arona la mejor opción de los amantes de los barcos hundidos. Este artículo, realizado combinando material propio con imágenes y textos obtenidos de la Red hace un repaso a la historia del Carmen M. de Pinillos (nombre original del Arona) desde su construcción hasta su dramático hundimiento y proporciona indicaciones a los buceadores que se animen a visitarlo. Eduardo Grandío







EL HUNDIMIENTO DEL ARONA
El dia 17 de abril de 1978 arribó al puerto de Las Palmas el ARONA procedente de Abidjan ( Costa de Marfil ) atracando en el dique del Generalísimo abarloado a su gemelo, el ISORA ( ex- LAGO SAN MAURICIO ) y al OCEAN SPRINTER con el fin de embarcar 2.000 toneladas de pescado congelado, fundamentalmente caballas y jureles, valorados en 100 millones de pesetas de entonces. (El barco estaba valorado en 300 millones).
El viernes 20 a las 18,30 horas partió del puerto de Las Palmas con destino Lagos (Nigeria) y, cuando navegaba a unas 100 millas al sur de Gran Canaria en la posición 25º 58´Norte y 16º 05´Oeste sobre las 02,30 horas del dia 21, se produjo un incendio en su sala de máquinas que rápidamente se extendió hacia la ciudadela del buque, por lo que el capitán del ARONA don Miguel Luzardo Falero dio la orden de abandonar el buque mientras se lanzaba un S.O.S.
En su ayuda acudieron el buque holandés LAURA CHRISTINA (1978/83//2.989 brutas) que recogió a los 24 tripulantes del ARONA en su mayoría canarios y el arrastrero español FROXA (1967/1.360 brutas).
Aunque en un principio se dio al buque por perdido, el fuego fue remitiendo lo que permitió el regreso del capitán junto a nueve tripulantes al barco siniestrado y, después de un reconocimiento y evaluación de daños se optó por dar un cabo al FROXA con el fin de remolcar al ARONA hacia el puerto de Las Palmas. Esta maniobra se inició sobre las 16,00 horas del dia 22 con normalidad, a pesar de que el fuego persistía en la zona de popa.
En la mañana del domingo 23, cuando navegaba el convoy cerca de la costa sur de Gran Canaria, el fuego se incrementó de nuevo a bordo del Arona después de una fuerte explosión en su sala de máquinas, lo que le ocasionó una vía de agua en su popa y una ligera escora a estribor, que poco a poco fue aumentando a medida que el barco, cada vez más, iba haciendo agua, por lo que su tripulación compuesta por diez hombres abandonaba de nuevo el Arona y embarcaba en el Froxa.

Ante la gravedad de la situación el patrón del Froxa se puso en contacto con la autoridad de Marina para solicitar la ayuda de un remolcador ya que temía por la suerte del barco siniestrado. En su demanda salía del puerto de La Luz sobre las 15,00 horas el TAMARAN que una vez llegó al costado del Arona no pudo hacer nada para evitar la pérdida del buque frigorífico, que se hundía a las 18,20 horas a unas 0,75 millas de la costa al nordeste de Punta Jinámar en la posición 28º 02´N y 15º 23´ O. 



Por otro lado, el buque Laura Christina desembarcaba a las 9,00 horas de ese mismo dia, en la zona de fondeo del puerto de Las Palmas a los 14 tripulantes restantes del Arona.El Arona durante su naufragio. Correlación con un dibujo del pecio. Fotos de Juan Manuel Garrido López. Dibujo Oceanográfica.
Mas datos e imágenes del hundimiento del Arona en Museo Virtual Submarino

INMERSIÓN EN EL ARONA
ACCESO:Desde embarcación, a 6,7 millas (12,3 Km.) del muelle deportivo de Las Palmas, navegando hacia el Sur.

CONDICIONES:
El pecio se hundió en mar abierto, por lo que las condiciones de oleaje, corriente y mar de fondo pueden llegar a ser muy duras. Normalmente el viento oscila entre NE a NW y la corriente corre hacia el Sur, pero todo puede invertirse. En general las condiciones de fondo tienen poco que ver con las de superficie, por lo que se debe bajar siempre agarrado al cabo de fondeo.
El carácter de mar abierto, la profundidad (arena a 36m.) y la inestabilidad estructural inherente al estado de degradación del pecio hacen del Arona una inmersión para buceadores avanzados, en la que el uso de un Nitrox 32 representa una notable ayuda.

https://www.youtube.com/watch?v=ej6RxK-hP5w


ENTRADA:
La entrada es directa, con bajada por el cabo de fondeo. Las condiciones del mar pueden hacer que el ancla falte al pecio y comience a garrear sobre la arena o que una plancha corte el cabo, por lo que el descenso ha de hacerse siempre agarrado al cabo,. De esta forma si la embarcación se zafa, los buceadores derivan con ella.
Han de tomarse las precauciones habituales para no ser golpeado por el casco de la embarcación si hay oleaje y para no ser arrastrado por la corriente. Una vez en el fondo debe asegurarse el fondeo y colocar el globo.

SALIDA: 
La subida se realiza por el fondeo. Una vez que todo el grupo está agarrado al cabo el guía libera el ancla de los restos del pecio y la coloca sobre la arena, corriente abajo del pecio, de forma que pueda garrear libremente, luego hincha ligeramente el globo y comienza el ascenso por el cabo con la embarcación derivando en mayor o menor medida en función de la corriente..

EL PECIO:
El Arona reposa en un fondo de arena a -36m. tumbado sobre el costado de estribor. Sus amplias bodegas están abiertas y la corrosión de los mamparos en el puente permite el fácil acceso a sus dependencias. Se han realizado labores de salvamento por lo que carece de hélice y otros adminículos.
Los tempòrales van haciendo mella en el viejo casco y son de destacar los efectos de los de enero y febrero de 2007 que produjeron una gran abertura en la amurada de babor que afecta a las bodegas de proa y el desplome de la parte popel del puente.


Perfil típico de inmersión con Nitrox en el Arona, con penetraciones y visitas al fondo de arena.

RECORRIDOS:
Al pecio descansa con rumbo 160º. Nunca hay garantía de donde cae el fondeo, por lo que el trayecto puede variar, pero, en general lo más recomendable es dirigirse al principio hacia la proa, para picar hasta los 36m. y observar la fauna que oculta bajo el hueco formado por la curvatura de la amurada de estribor. a partir de ahí se puede volver por la cubierta, a la altura de la línea de crujías, a menos de 30m., entrando en las bodegas con pequeñas penetraciones y saliendo siempre hacia popa para volver por la borda de babor, a unos 20-25m. llegando de nuevo a proa. A partir de ahí, en función de la posición del fondeo y de la corriente, se puede ir subiendo poco a poco por la zona de los palos, para luego pasar al cabo y finalizar el ascenso y las paradas.
Aparte de esas pequeñas visitas el Arona tiene recorridos interiores interesantes para quien esté capacitado para hacer penetraciones serias. Una pequeña entrada en el fondo de la bodega de proa da acceso a un largo pasillo que recorre toda la eslora del barco. No tengo datos acerca de su estado desde el desmoronamiento del forro del casco y es probable que sea PELIGROSO entrar.
El Arona es bastante profundo, por lo que, usando aire, los tiempos de fondo sin descompresión son limitados y un Nitrox 32 es altamente recomendable. Es importante gestionar bien las profundidades para no tener que salir con la botella llena o incurrir en largas paradas.


VIDA:
La vida en el pecio del Arona es exuberante. El conjunto se halla envuelto en una espesa nube de bogas, continuamente acechada por un grupo residente de grandes barracudas a las que se unen diversos pelágicos al paso, desde medregales hasta, sierras, atunes y, excepcionalmente, alguna cornuda (tiburón martillo). El ataque de un grupo de medregales a la enorme bola defensiva que forman las bogas es un espectáculo increible.

Existen cardúmenes residentes de castañuelas (fulas) cerca de los mástiles y, hacia el fondo de arena, roncadores, salemas y el conjunto habitual de residentes canarios (sargos, viejas rascacios etc..).

Bajo la proa es frecuente ver un grupo de corvinas y en la arena pueden aparecer chuchos, mantelinas y angelotes. No es raro ver centollos y langostas canarias camuflados entre las planchas del pecio, a las que se adhieren anémonas y gorgonias en las que pueden verse flavelinas y nudibranquios.


Eduardo Grandio Fraga http://www.grandio.org/