9 de abril de 2013

El ‘Juan Sebastián de Elcano’ arriba a Puerto Rico con los restos del diputado de las Cortes de Cádiz Ramón Power


 Después de visitar San Juan, el buque tiene previsto cruzar el Canal de Panamá y recalar en Balboa, en aguas del Pacífico, para participar en la conmemoración del quinto centenario del descubrimiento de este océano.

 LXXXIV Crucero de Instrucción


  Honores a Ramón Power en la cubierta del "Juan Sebastián de Elcano"
Durante el cruce del Atlántico, ha navegado casi un 90 por ciento del tiempo a vela, alcanzándose en algunos momentos velocidades de más de 11 nudos.

El buque escuela ‘Juan Sebastián de Elcano’ ha llegado hoy a San Juan de Puerto Rico, primer puerto del continente americano al que arriba como parte del LXXXIV Crucero de Instrucción, tras su salida de Las Palmas de Gran Canaria el pasado 10 de marzo.
El buque transporta los restos mortales del que fue diputado por Puerto Rico durante las Cortes de Cádiz de 1812, Ramón Power y Giralt, que murió en la ciudad gaditana en 1813.
Al entrar en la Bahía de San Juan, el ‘Juan Sebastián de Elcano’ ha realizado el tradicional saludo a la plaza, con 21 cañonazos frente al castillo del Morro.
Tras atracar en la capital, los restos de Ramón Power han desembarcado con honores fúnebres en una solemne ceremonia en la que ha estado presente el Gobernador de Puerto Rico. La dotación del buque escuela se ha encargado de hacer la entrega de los mismos a las Autoridades puertorriqueñas en la capilla de ‘La Puntilla’.
  Buque escuela "Juan Sebastián de Elcano" navegando
Cruce del Atlántico a vela
En este tránsito transoceánico, ha recorrido cerca de 3.600 millas náuticas desde Las Palmas a San Juan en 28 singladuras. Esta travesía ha sido una de las más veleras de las últimas décadas, ya que ha navegado casi un 90 por ciento del tiempo exclusivamente a vela, alcanzándose en algunos momentos velocidades de más de 11 nudos.
Desde la salida de Las Palmas el bergantín goleta ha navegado siguiendo la línea de viento de los alisios que le ha llevado a descender en latitud hasta las cercanías del archipiélago de Cabo Verde.
Desde allí, con vientos portantes de levante, se inició el cruce del Atlántico hasta arribar a aguas del Caribe. Antes de arribar a Puerto Rico se ha recalado en las proximidades de las islas Vírgenes, enmarcadas dentro de las Pequeñas Antillas, en el mar Caribe.
‘Tierra a la vista’ En el primer tránsito hacia el continente americano, como viene siendo tradición en el buque, se otorga el premio Rodrigo de Triana al primer miembro de la dotación que aviste tierra americana a la voz de “Tierra a la vista”. Este premio se concede en honor del marino español conocido como Rodrigo de Triana que fue el primero en avistar el Nuevo Mundo en la primera expedición de Cristóbal Colón.El premio lo ha recibido en esta ocasión el marinero Jesús Cabañas. Con las primeras luces del alba del 4 de abril, avistó tierra por la amura de babor; concretamente, la isla Anguilla, perteneciente a las Antillas.
Cortejo fúnebre a cargo de miembros de la Armada Española
Entrada de banderas nacionales de los tres países en el acto de La Puntilla Noticias de la Armada

Ramón Power y Giralt, el reformista puertorriqueño

 

En 1810 el Consejo de Regencia español, organismo extraordinario constituido cuando los franceses invadieron España, pidió por primera vez a las colonias americanas que enviaran representantes a las Cortes que se celebrarían en Cádiz ese mismo año. Puerto Rico envió a RAMÓN POWER Y GIRALT (San Juan, Puerto Rico, 1775), que fue escogido por sorteo entre tres candidatos del cabildo de San Juan.
Power vivió en Bilbao desde los 12 años y realizó sus estudios en Vergara y en Francia. De madre catalana y padre bilbaíno con ascendencia irlandesa, cuando apenas contaba 17 años, alcanzó el grado de teniente de fragata de la marina de guerra española en Cádiz. Su primer episodio memorable lo protagonizó en 1808, cuando participó en el bloqueo de la ciudad de Santo Domingo para rescatarla de los franceses, que ocupaban la parte española de la Isla. Su gloriosa carrera naval y sus ideas reformistas posiblemente influyeron en la decisión de sus coetáneos de nombrarle Vicepresidente de la asamblea, recién inaugurada durante los meses de septiembre y octubre de 1810. Además, a sus 36 años fue el único diputado americano propietario presente en la apertura del nuevo órgano.
El puertorriqueño fue un ferviente defensor de un gobierno liberal que tuviera en cuenta las particularidades de cada territorio de las Américas y las Españas (así las denominaba, en plural, en su primeras intervenciones en las Cortes) y que, por supuesto, tuvieran el mismo derecho a representación nacional.Leer el Texto completo en:El Mundo